divendres, 16 de juny de 2017

El "duende" de Lorca

Federico García Lorca era una font inesgotable d'art. Compartim amb vosaltres un dels seus parlaments:

Sé perfectamente las dificultades que este tema tiene, y no pretendo, por tanto, definir, sino subrayar; no quiero dibujar, sino sugerir. La misión del poeta es esta: animar, en su exacto sentido: dar alma... Pero no me preguntéis por lo verdadero y lo falso, porque la "verdad poética" es una expresión que cambia al mudar su enunciado. Lo que es luz en el Dante, puede ser fealdad en Mallarmé. Y desde luego, ya es sabido por todo el mundo que la poesía se ama. Nadie diga esto es oscuro, porque la poesía es clara. Es decir, necesitamos buscar, "con esfuerzo y virtud, a la poesía, para que esta se nos entregue. Necesitamos haber olvidado por completo la poesía para que esta caiga desnuda en nuestros brazos. El vigía poético y el pueblo. Lo que no admite de ningún modo la poesía es la indiferencia. La indiferencia es el sillón del demonio; pero ella es la que habla en las calles con un grotesco vestido de suficiencia y cultura".

La imaginación poética viaja y transforma las cosas, les da su sentido más puro y define relaciones que no se sospechaban; pero siempre, siempre, siempre opera sobre hechos de la realidad más neta y precisa. Está dentro de nuestra lógica humana, controlada por la razón, de la que no puede desprenderse. Su manera especial de crear necesita del orden y del límite. La imaginación es la que ha inventado los cuatro puntos cardinales, la que ha descubierto las causas intermedias de las cosas; pero no ha podido nunca abandonar sus manos en las ascuas sin lógica ni sentido donde se mueve "inspiración" libre y sin cadenas. La imaginación es el primer escalón y la base de toda poesía... El poeta construye con ella una torre contra los elementos y contra el misterio. 

Federico García Lorca. Conferència Imaginación, Inspiración, Evasión, 1928